Cuando algo es creado, no fabricado, no se puede replicar, por eso el verdadero valor de lo artesanal es lo humano. Las marcas, las huellas, los errores son prueba de que alguien estuvo ahí. En un mundo donde todo se reproduce rápido y se repite sin alma, lo hecho a mano es el nuevo lujo.
Modelo de Sol y Luna Macramé


